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| Carta del Editor/ DE UNA SENTENCIA HISTORICA |
| 04/09/2010 |
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JOSE LUIS GUTIERREZ
La inesperada publicación de la histórica sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), el pasado mes de junio, sobre el malhadado Caso Hassan II, que se ha prolongado en una desigual pugna político forense de más de 14 años; la ejemplar condena al Reino de España por violar mis Derechos Humanos, concretamente el que atañe al derecho a la libertad de Prensa y expresión, amparado por el Articulo 10 del Convenio Europeo; la aparición, en fin, del número Extra de Verano de LEER- en el que se recogieron los principales pormenores de tan disparatado proceso- me aconsejaron posponer para la edición de septiembre mis propios comentarios como Editor a la modélica resolución del Tribunal de Estrasburgo. Sentencia comentada, por otra parte, con detalle y rigor jurídicos por parte del responsable de la Asesoría Jurídica de esta LEER, el letrado Javier Iglesias. |
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| 14 Años del "Caso Hassan II"/ VICTORIA HISTORICA DE JOSE LUIS GUTIERREZ EN EL TRIBUNAL EUROPEO DE DERECHOS HUMANOS |
| 10/07/2010 |
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En una sentencia calificada como “histórica” por organizaciones internacionales de defensa de la libertad de Prensa, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), con sede en Estrasburgo (Francia), condenó el pasado 1 de junio al Reino de España por violar uno de los principales Derechos Humanos, el de la libertad de Prensa y expresión de José Luis Gutiérrez, en el llamado “Caso Hassan II”.
Se cerraba así un largo y penoso proceso iniciado 14 años antes, por una información publicada en diciembre de 1995 y como consecuencia de la demanda posterior presentada por Gutiérrez ante el TEDH hace más de tres años, en abril de 2007.
La sentencia, que se conoció el mismo 1 de junio de 2010, fecha de su emisión, mediante la correspondiente nota de Prensa del Alto Tribunal, establece que España ha violado “el artículo 10 del Convenio para la protección de los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales”, que protege la libertad de expresión y de Prensa. |
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| Carta del Editor / La Censura como exponente de barbarie |
| 31/05/2010 |
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JOSE LUIS GUTIERREZ
Sé muy bien que los políticos, todos, - y, sobre todo, los de países democráticos, obligados como están a suministrar constantes mensajes a las respectivas opiniones públicas- aderezan sus discursos de sentido de la oportunidad e, incluso, de oportunismo, especialmente cuando inflaman sus declaraciones públicas con terminantes defensas de las grandes palabras. Y lo hacen al mismo tiempo que en las cocinas y desagües de los gobiernos, los apartchiki de turno se ocupan violar los bellos parlamentos públicos de sus líderes con “covert actions” y acciones claramente antidemocráticas, procedimientos policíacos próximos a los estados policíacos que espían, denostan, difaman o censuran. |
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| Carta del EDITOR / Arrabal y la España "pánica" |
| 02/05/2010 |
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José Luis Gutiérrez
Ajedrez: esa formidable distracción de reyes, afán y forcejeo en el tablero de las 64 casillas -y la concatenación de múltiplos del 4, las 16 fichas...- y aquel monarca indio que prometió al inventor del complejísimo juego duplicar el grano de trigo de la primera casilla, 2 en la segunda, 4 en la tercera, 8 en la cuarta, 16, en la quinta, 32 granos de trigo en la sexta casilla... Hasta descubrir que los colosales graneros del soberano eran insuficientes para culminar la recompensa prometida al inventor.
En el proceso de aprendizaje del enjundioso juego he de confesar que mis escasos y rudimentarios conocimientos sobre la inacabable pugna de las 16 fichas se consolidó, no con los movimientos del Arturito Pomar de mi infancia y otros niños prodigio, de Spassky, Fisher, Kárpov, Kaspárov, o cualquiera de los grandes maestros, sino con las páginas de una novela que relata el terrible enfrentamiento entre Tarsis y Amary que imaginó Fernando Arrabal y le proporcionó el Premio Nadal en 1982: “La torre herida por el rayo”. |
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| CARTA del EDITOR/Arrabal y la España "pánica" |
| 02/05/2010 |
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José Luis Gutiérrez
Ajedrez: esa formidable distracción de reyes, afán y forcejeo en el tablero de las 64 casillas -y la concatenación de múltiplos del 4, las 16 fichas...- y aquel monarca indio que prometió al inventor del complejísimo juego duplicar el grano de trigo de la primera casilla, 2 en la segunda, 4 en la tercera, 8 en la cuarta, 16, en la quinta, 32 granos de trigo en la sexta casilla... Hasta descubrir que los colosales graneros del soberano eran insuficientes para culminar la recompensa prometida al inventor.
En el proceso de aprendizaje del enjundioso juego he de confesar que mis escasos y rudimentarios conocimientos sobre la inacabable pugna de las 16 fichas se consolidó, no con los movimientos del Arturito Pomar de mi infancia y otros niños prodigio, de Spassky, Fisher, Kárpov, Kaspárov, o cualquiera de los grandes maestros, sino con las páginas de una novela que relata el terrible enfrentamiento entre Tarsis y Amary que imaginó Fernando Arrabal y le proporcionó el Premio Nadal en 1982: “La torre herida por el rayo”. |
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| CARTA DEL EDITOR/ Arrabal y la España "pánica" |
| 02/05/2010 |
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José Luis Gutiérrez
Ajedrez: esa formidable distracción de reyes, afán y forcejeo en el tablero de las 64 casillas -y la concatenación de múltiplos del 4, las 16 fichas...- y aquel monarca indio que prometió al inventor del complejísimo juego duplicar el grano de trigo de la primera casilla, 2 en la segunda, 4 en la tercera, 8 en la cuarta, 16, en la quinta, 32 granos de trigo en la sexta casilla... Hasta descubrir que los colosales graneros del soberano eran insuficientes para culminar la recompensa prometida al inventor.
En el proceso de aprendizaje del enjundioso juego he de confesar que mis escasos y rudimentarios conocimientos sobre la inacabable pugna de las 16 fichas se consolidó, no con los movimientos del Arturito Pomar de mi infancia y otros niños prodigio, de Spassky, Fisher, Kárpov, Kaspárov, o cualquiera de los grandes maestros, sino con las páginas de una novela que relata el terrible enfrentamiento entre Tarsis y Amary que imaginó Fernando Arrabal y le proporcionó el Premio Nadal en 1982: “La torre herida por el rayo”. |
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| Carta del Editor / Arrabal y la España “pánica” |
| 02/05/2010 |
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José Luis Gutiérrez
Ajedrez: esa formidable distracción de reyes, afán y forcejeo en el tablero de las 64 casillas -y la concatenación de múltiplos del 4, las 16 fichas...- y aquel monarca indio que prometió al inventor del complejísimo juego duplicar el grano de trigo de la primera casilla, 2 en la segunda, 4 en la tercera, 8 en la cuarta, 16, en la quinta, 32 granos de trigo en la sexta casilla... Hasta descubrir que los colosales graneros del soberano eran insuficientes para culminar la recompensa prometida al inventor.
En el proceso de aprendizaje del enjundioso juego he de confesar que mis escasos y rudimentarios conocimientos sobre la inacabable pugna de las 16 fichas se consolidó, no con los movimientos del Arturito Pomar de mi infancia y otros niños prodigio, de Spassky, Fisher, Kárpov, Kaspárov, o cualquiera de los grandes maestros, sino con las páginas de una novela que relata el terrible enfrentamiento entre Tarsis y Amary que imaginó Fernando Arrabal y le proporcionó el Premio Nadal en 1982: “La torre herida por el rayo”. |
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| CARTA DEL EDITOR / De “Pepín” Vidal a Enrique Tierno |
| 01/04/2010 |
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José Luis Gutiérrez
Se habla del poder evocador de la música, o del de los olores, pero nada dispara los mecanismos de la memoria con tan prolija intensidad como los fallecimientos de los amigos, de los correligionarios, de los simples conocidos, de los meros contemporáneos, incluso. Advertimos el paso del tiempo, imperceptible en sus fragmentos más infinitersimales, cuando súbitamente aparece un obituario como todo un “cambio cualitativo”.
La edición de este número de LEER, consagrado a la obra intelectual de Enrique Tierno Galván ha ido a coincidir, precisamente, con el fallecimiento de José Vidal-Beneyto, el bueno de Pepín, a los 80 años de edad, ardoroso, imaginativo y combativo intelectual y político valenciano que ha dejado miles de textos escritos que sin duda servirán de ayuda para historiar e interpretar los últimos años del franquismo y las décadas de la posterior Transición. |
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| Diálogo con la "socialternura" de don Enrique |
| 01/04/2010 |
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José Luis Gutiérrez
De los numerosos encuentros informativos que José Luis Gutiérrez mantuvo con Tierno Galván, y más allá de su condición de “tiernista”, de seguidor político entusiasta del “Viejo Profesor”, destaca esta larga “conversación” mantenida en su domicilio madrileño de la calle de Ferraz en febrero de 1977 –entrevista que LEER reprodujo íntegramente– meses antes de las elecciones generales de junio de 1977, los primeros comicios democráticos tras medio siglo de dictadura. En ella, el “Uvepe” aporta sus opiniones sobre las más variadas cuestiones.
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Le llamaban “VP”. Tenía sólo treinta años y a don Enrique Tierno Galván, que accedía a tan temprana edad a una cátedra universitaria (Murcia), ya le llamaban el “Viejo Profesor”. Ahora Tierno tiene 58 años, la cátedra –expulsado de ella por el franquismo durante casi 20 años– restituida y un partido político, el Socialista Popular (PSP), que si para algunos no es más que un grupo reducido de brillantes universitarios, para otros es un partido de masas. Nadie duda, sin embargo, que el PSP es, hoy por hoy, una de las seis o siete organizaciones políticas que impactan con fuerza en la opinión publica española y que el presidente y fundador, el intelectual Enrique Tierno, es, estiman los observadores, el cerebro de mayor voltaje de la clase política. |
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| CARTA DEL EDITOR / DE FOTOS MANIPULADAS |
| 30/03/2010 |
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JOSE LUIS GUTIÉRREZ
3-03-2010
En esta sección epistolar me he ocupado en otras ocasiones de escribir y reflexionar sobre el arte fotográfico en mi condición de observador y estudioso de su esencia estética - y de su variante informativa, la del fotoperiodismo- de lector atento de quienes se han ocupado de la fotografía, con ensayos más o menos certeros o brillantes- la escritora Susan Sontag, el semiólogo Roland Barthes, el filósofo Walter Benjamín, entre otros-. Hoy lo haré de su manipulación y utilización política.
El pasado número 209 del mes de Febrero de LEER aparecía una larga crónica mía firmada en Nueva York, sobre los XIX Premios Internacionales del Comité de Protección de Periodistas - CPJ, por sus siglas en inglés, una de las organizaciones de defensa de la libertad de Prensa más combativas del mundo- y la correspondiente cena de gala en el Waldorf Astoria de Park Avenue, gran ceremonia de exaltación de la libertad de Prensa y expresión a la que asisto ininterrumpidamente desde hace años. |
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| XIX Premios Internacionales de CPJ: Galardones para tiempos de crisis y esperanza |
| 09/02/2010 |
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Nueva York. José Luis Gutiérrez. (Enviado Especial)
El Nueva York prenavideño de finales de Noviembre de 2009 seguía siendo la aparente y benaventina gran ciudad alegre y confiada, la capital del mundo y de los intereses creados y también de los imaginados, los simulados, los intereses espurios, virtuales y fantasmagóricos de desvergonzados ingenieros financieros de Wall Street que ahora pagan con descrédito social y la drástica reducción de sus “bonus” y otros emolumentos su descontrolado proceder, nacido de un “lessez faire” insólito, incomprensible, sin fiscalización ni control eficaces, llevado a cabo durante dos décadas por las autoridades monetarias y crediticias en USA, comenzando por el judío Alan Greenspan, que ha despedazado, que ha hecho trizas la legendaria reputación de organismos como la “Fed”, la Reserva Federal (Greenspan la presidió durante dos décadas, con tres presidentes distintos) o la SEC, la Securities and Exchange Comission, la CNMV de USA. |
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| La Conversación/ Victor García de la Concha |
| 09/02/2010 |
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José Luis Gutiérrez
Desde el rostro amable y la mirada clara, el afable, sonriente semblante suavemente cóncavo, tan asturiano, de este hombre de tierra de manzanas, sidrina y escanciadores (Villaviciosa, 1934), que deambula, activo, por su despacho de granates, de tafetanes aproximadamente “burdeos” y densas alfombras, isabelinos muebles de rojizo “mahogany” – se le permitirá a este conversador la pequeña trasgresión de algún anglicismo o barbarismo, como inofensiva travesura literaria en tan académico recinto- en un despacho de respeto impecable que armoniza tradición y modernidad, el ordenador junto a la caoba suntuosa. Su inquilino, por ejemplo, utiliza las pesetas como unidad monetaria a la hora de ofrecer cifras, aún se resiste educadamente al euro y sus redondeos.
Hay en la estancia un orden sobrio, nada abigarrado, en el que nada falta y nada sobra, poco o nada “militar”, monástico, suavemente eclesiástico - aunque en los escaños de letras de la Casa ahora tome asiento como académico, precisamente, un almirante y esté vacío el asiento reservado al sacerdote, al obispo, al cardenal- quizás por los primeros orígenes de este filólogo que antes fue cura y teólogo por la Gregoriana de Roma. No extrañará, por tanto, su verosimilitud, su condición de excelente intérprete en pleno lance de simulación cinematográfica, cuando dio corporeidad en aquel inolvidable “cameo” en la serie de TVE sobre Teresa de Avila, investido como Arzobispo de Sevilla, rodeado de doctorandos y ayudantes de cátedra que sostenían el palio de rigor ataviados como monaguillos o canónigos, mientras el “Arzobispo” le propinaba la consabida “bendición apostólica” a “Santa Teresa” (Concha Velasco).
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| La Conversación/ José María Pérez, "Peridis" |
| 08/12/2009 |
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| EL ARQUITECTO AGNÓSTICO QUE RECONSTRUIA IGLESIAS AMOROSAMENTE.
José Luis Gutiérrez
En el escaño toma asiento este señor inusual, simpático, calvo, feo, agnóstico, sentimental. Y trabajador incansable, otro stajanovista. Es la encarnación de un cierto y presentido sesentayochismo y por partida doble.
Pues su edad así lo atestigua: confiesa 68 recién cumplidos, y por tanto miembro de la generación del guarismo mítico, la del 68 parisino de la arena de la playa debajo de los adoquines, del “Prohibido prohibir” como educación sentimental que tantos ideales, ensoñaciones, decepciones, desamores políticos, estigmas, quebrantos, sobresaltos biográficos suscitó. Y otro distintivo generacional: casado en segundas nupcias en 1987 con una mujer mucho más joven, Leticia, historiadora del Arte y actual comisaria de exposiciones en el Museo del Prado, con la que tiene tres hijos.
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| Los Premios de la Transición |
| 29/09/2009 |
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JOSE LUIS GUTIERREZ
A la hora de rastrear los orígenes de la Fundación Príncipe de Asturias que hoy acoge y dispensa los reputados Premios del mismo nombre, tras tres décadas de inusual y brillante trayectoria, es preciso adentrarse brevemente - como en uno de aquellos adorables y enternecedores ejercicios de redacción y pesquisa enciclopédica para bachilleres, de la niñez o la temprana adolescencia- en las pugnas nobiliarias entre señoríos, pretendientes, herederos, refriegas y matrimonios políticos en torno a tronos, ducados o infantados, a los conflictos hereditarios del siglo XIV hasta que, a la manera en que el Principado de Gales es título que se otorga al heredero de la corona de Gran Bretaña, el de Príncipe de Asturias sería ostentado por el heredero de la de Castilla y posteriormente de la Corona de España, desde que el primero de ellos , Enrique III de la casa de Trastámara, accede al titulo en 1388 convirtiéndose en el primer Príncipe de Asturias. |
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